La diferencia central
Un divorcio amistoso, también llamado de mutuo acuerdo, significa que tú y tu cónyuge resuelven cada tema, bienes, deudas, manutención y cualquier arreglo de crianza, antes de pedirle a un juez que finalice. Un divorcio en disputa significa que no pueden ponerse de acuerdo, así que le entregan esas decisiones a la corte y las litigan. Todo lo demás, el costo, el tiempo, el estrés, fluye de esa única diferencia.
Lista para mantenerlo amistoso
Para evitar que un divorcio de mutuo acuerdo se vuelva en disputa, pónganse de acuerdo primero en las categorías mayores: bienes, deudas, manutención, crianza, tiempo compartido y manutención de los hijos. No empiecen debatiendo formularios. Empiecen confirmando que ambos están dispuestos a divulgar información, firmar los documentos requeridos, y cumplir con los pasos de presentación.
Costo
Amistoso: una tarifa fija predecible, más la tasa del tribunal. En disputa: los abogados suelen cobrar por hora, así que el total depende de cuánto conflicto, negociación, divulgación, práctica de mociones y tiempo en la corte requiera el caso. Mientras más peleas, más puedes pagar.
Tiempo
Amistoso: la mayoría termina en unos 30 a 90 días, a veces más rápido. En disputa: habitualmente de 9 a 18 meses, y más con un juicio. Cada moción y audiencia agrega demora.
Control
Amistoso: tú decides cómo se divide tu vida. Conservas el resultado en tus propias manos, avanzas a un ritmo con el que puedes vivir, y evitas convertir decisiones familiares privadas en una pelea pública. En disputa: le entregas más control a los abogados, a los plazos de la corte, al cobro por hora, y, si el acuerdo falla, a un juez que nunca ha vivido la vida de tu familia. A veces esa protección es necesaria. Pero si pueden ponerse de acuerdo de forma segura y justa, mantener el control suele ser mejor que subcontratar tu futuro a una pelea.
Tus hijos
Amistoso: a los hijos se les evita ver a sus padres pelear, y marcas un tono cooperativo para la crianza compartida. En disputa: los hijos terminan en medio de un conflicto que puede seguir a la familia por años.
Por qué la ley hace que pelear valga menos la pena
Esto es lo que la gente pasa por alto hasta que está metida en una pelea costosa. La ley de Florida ya decide gran parte del resultado. El tiempo compartido y la pensión alimenticia se rigen por estatuto, los bienes siguen la distribución equitativa, y la manutención es una fórmula. Si vas a la corte, el juez te aplica esas mismas reglas. Así que antes de gastar dinero peleando, vale la pena preguntar por qué estás peleando de verdad.
En resumen
Muchos divorcios pueden mantenerse amistosos cuando ambas personas están dispuestas a ser transparentes, razonables y enfocadas en la resolución. Lo amistoso puede ahorrar dinero, tiempo y paz, y puede proteger a los hijos de un conflicto innecesario. El divorcio en disputa a veces es inevitable, sobre todo cuando un cónyuge no coopera, esconde bienes, usa intimidación, o hay abuso. En esas situaciones, considera hablar con un abogado. Pero si pueden llegar a un acuerdo de forma segura y justa, puede valer la pena intentar mantener el caso acordado. The Quick Divorce se encarga del camino amistoso.